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miércoles, 27 de abril de 2011

José Campos Biscardi (II)



Biografía y obras:

Nació en Bucaramanga, Colombia, el 22 de diciembre de 1944. Reside en Venezuela desde 1953. Realizó sus estudios en las escuelas de artes plásticas de Cúcuta, Colombia, y de San Cristóbal, estado Táchira. Tras exponer individualmente su obra en la Biblioteca Pública de San Cristóbal (1965) y en Cúcuta, Bogotá (1967), Campos Biscardi pasó a Caracas, en donde comenzó a darse a conocer en el marco de los salones consagrados a la nueva generación que se reveló al despuntar la década de los setenta y a la cual él mismo perteneció. Consagrado exclusivamente a la pintura, ha presentado su obra en numerosas exposiciones, tales como las celebradas en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, 1973; Galería del Banap, 1974; Ateneo de Barcelona, estado Anzoátegui, 1975; Librería Cruz del Sur, 1976; Galería Serra, 1976 y 1980; Ateneo de Valencia, estado Carabobo, 1977; Galería Durban, 1977; Biblioteca Luis Ángel Arango, Bogotá, Colombia, 1978; Galería Venezuela, Nueva York, 1978.






Bibliografía:

http://www.bcv.org.ve/blanksite/c3/colecarte/campos_index.htm










miércoles, 20 de abril de 2011

Cándido Millán



Biografía y obras:

Cándido Millán (Adícora Estado Falcón, Venezuela 1931- Caracas marzo 2007), buscó su primer contacto con el barro de las tierras falconianas, sus primeras piezas buscaron la forma que las huellas del viento y la erosión del mar dejan en las casas de la región. Falcón y el efecto de la naturaleza fluye en las mandalas y en la obra de Millán: “manteniendo la idea del elemento pero siempre creando algo nuevo”, dijo en una oportunidad. Es así como fósiles marinos cobran sentido en el esmalte y el modelado o árboles de la paz pretenden representar el relieve que enmarca la vía a la Península de Paraguaná.

Juan de Jesús y Carmen Elena Espinoza son fundamentales para guiar a Millán cuando ingresa a estudiar en la escuela normal. En este centro educativo trabajó, entre otras cosas, con la escultura, y fundó el Centro de Estudios Artísticos Armando Reverón; en ese entonces nos relata que vivía el pintor impresionista y se encargaba de organizar excursiones para verlo trabajar.

Fue una época efervescente en la que uno de sus profesores le sugirió entrar en la Escuela de Bellas Artes y Artes Aplicadas que funcionaba en la esquina de El Cuño. En su faceta como maestro graduado continuaría con la elaboración de unas guías didácticas especializadas.

Comenzó a desempeñarse como docente en San José de Río Chico en el Grupo Escolar Lander

y posteriormente prosiguió en Caracas, según dijo en una oportunidad: “existía una gran preocupación de parte del educador por formar a sus alumnos, se carecía de textos escolares, entonces me dediqué a preparar unas guías de estudio de educación artística para el segundo año multigrafiadas que respondieran a los contenidos y actividades de los programas para uso de mis alumnos.” Poco a poco estas monografías circulaban por todos los planteles de Caracas, comenzaron a llamar a Millán para que impartiera clases en instituciones públicas y privadas tales como: Carlos Soublette, Andrés Bello, Juan Vicente González, La Salle, Santo Tomás de Aquino y San José de Tarbes. Innovador en su género, el texto de Educación Artística tuvo su origen en estas guías, de aquel primer ofrecimiento que hicieran los hermanos salesianos en una imprenta, surgió la oferta del profesor Martínez Gómez, quien trabajó como coautor del segundo tomo: Educación Artística Visualizada.

El éxito editorial le abre otra puerta a Millán en el Ministerio de Educación: se le planteaban varias propuestas, entre ellas se encuentra la creación de los talleres de cerámica dentro del programa de educación para el trabajo. Esta tarea le despierta inquietud por la cerámica como también narró en una ocasión: “comencé a estudiar la técnica, consulté y estudié a diversos especialistas, como Beatriz Plaza, la ceramista francesa Odile Frachet y la diseñadora industrial Estefanía Moraus, entre otros”.

Son muchos los pupilos que se han nutrido de su experiencia en el contacto con nuestra materia primigenia, para él siempre el sendero del barro aunque se perfila con repunte también es golpeado por el impacto económico; es por ello que a veces cuestiona la comercialización, incluyendo a las galerías. Cree que en la formación del creador las escuelas de arte se han dado cuenta que tienen que preocuparse desde el aspecto técnico hasta el creativo.

El fundador del Centro de Estudios Artísticos Armando Reverón, Grupo Barro Rojo y la Asociación Venezolana de Artes de Fuego, manifiesta las gratitudes que dejan el magisterio. A Millán siempre le ha satisfecho recordar el contacto con las personas a través de la enseñanza; por esa vía constantemente ha evocado los conocimientos transmitidos a un sin número de generaciones, para él han sido motivo de orgullo textos como: Educación Artística y Dibujo Técnico, ambos para educación básica, e Historia del Arte para primer año. Por eso cuando se ha dado la ocasión que Millán desnude sus recuerdos sonríe con anécdotas como la de la muchacha que un día le dijo “…ese libro es viejito y creo que ese señor debe estar muerto”.

El 26 de septiembre de 2001 Víctor Valera, Jorge Barreto, Noemí Márquez, Alberto Asprino y John Lange designados por el Consejo Nacional de la Cultura, CONAC, resuelven por mayoría otorgar el Premio Nacional de Artes de Fuego 2000, en reconocimiento a los altos e indiscutibles exponentes venezolanos de la inteligencia creadora al servicio de las artes, en consideración a su labor pedagógica, por la amplia significación de su obra en la formación artística en beneficio de la divulgación de los valores plásticos a nivel nacional.

Su trabajo creativo se pudo apreciar en individuales realizadas en las galerías Terracota y Félix de Caracas, y Lozano y Gala de Valencia. En colectivas, su obra se mostró en eventos como el VII y VIII Salón Nacional de las Artes del Fuego, I Salón Nacional de la Asociación de las Artes del Fuego, II Bienal Nacional de Artes Visuales, Cerámica Contemporánea de Venezuela, Nuevas Visiones de las Formas, Tendencias de la Cerámica Contemporánea; entre otros más.

También estuvo en colectivas internacionales, y recibió, entre otros méritos, la Orden Andrés Bello (Primera Clase), Orden 27 de Julio (Segunda Clase) e Hijo Ilustre del Estado Falcón.

Adicionalmente, fue fundador de la Asociación Venezolana de las Artes del Fuego.

Pero sin duda, su obra máxima, además de la docencia, fue la que dedicó al Taller Escuela Arte Fuego, en San Bernardino, de donde han egresado generaciones de ceramistas, orfebres y demás artistas del fuego. En sus hornos se han fraguado los sueños de jóvenes y adultos, porque sus cursos y talleres se dirigen prácticamente a todo aquel que desee aprender.

Nelly Barbieri escribió para él en el homenaje que le rindió Fundarte en 2002: "Cándido Millán dio un vuelco a su trabajo. Comenzó a construir piezas ensambladas que contraponen el cilindro básico del torno, que proporciona firmeza y estabilidad, a lo más ortodoxo del aspecto procesal y expresivo de la materia. Creo la línea de trabajo que llamó Adícora".

Bibliografía: http://talentovenezolano.blogspot.com/2007/04/cndido-milln-maestro-de-generaciones.html

miércoles, 13 de abril de 2011

El autorretrato (III)





Raúl Moleiro













Giovanni Dimunno











Ramón Vásquez Brito












Pablo Benavidez














Manuel Cabré














Pájaro















Luis Alvarez de Lugo













Federico Brandt


















Pedro León Castro


















Jacobo Borges


















Pedro León Zapata

















Cristóbal Rojas

miércoles, 6 de abril de 2011

Samuel Baroni


Biografía y obras:

Nació en Cúa, estado Miranda, Venezuela en 1945. Asistió a los cursos libres de la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas Cristóbal Rojas y al Centro Gráfico del INCIBA, Caracas. Comenzó su actividad expositiva en la década de los setenta y fue seleccionado para participar en el III Premio Ernesto Avellán, Ateneo de Caracas, 1975. Presentó allí una escultura a escala monumental realizada con materiales sintéticos, que determinó su lanzamiento en la escena artística. El Salón Ernesto Avellán, del cual se realizaron cuatro ediciones, fue una confrontación para artistas jóvenes que reseñó la aparición de una nueva generación en las artes plásticas venezolanas. Baroni obtuvo el primer premio en aquel evento. En 1985 volvió a destacarse con su envío al III Salón Nacional de Jóvenes Artistas, MACC. Exposiciones individuales: Galería Uno, 1993; Sala CELARG, 1992; Galería D' Museo, 1995 y Museo de Arte Contemporáneo de Maracay Mario Abreu, 1995. Entre otros reconocimientos ha obtenido el primer premio de la Bienal de Cagua, Cagua, estado Aragua, 1982; segundo premio del X Salón de Aragua, Maracay, estado Aragua, 1984; Premio Bolsa de Trabajo Braulio Salazar y Premio Arturo Michelena en el Salón del mismo nombre, Ateneo de Valencia, estado Carabobo, 1987 y 1988, respectivamente, y la primera mención del I Salón de Pintura del BCV, 1990.

El punto focal de su obra es el tema de la dualidad vida-muerte. Recurre al uso de las técnicas y materiales no convencionales como medio expresivo en el desarrollo de su labor. Su trabajo se caracteriza por el uso del recurso inmaterial que trata de llenar el vacío, para darle significado interactuando con otros elementos.

Bibliografía: http://www.bcv.org.ve/blanksite/c3/colecarte/baroni_index.htm

http://av.celarg.org.ve/Coleccion/SamuelBaroni.htm