Fine art america

Art Prints Art 
Prints

martes, 22 de diciembre de 2009

Feliz Navidad y próspero 2010 para todos los visitantes de este Blog.
Merry Christmas and prosperous 2010 to all visitors of this Blog.

Manuel Espinoza



Biografía y obras:

Nació en San José de Guaribe, estado Guárico, en 1937. En 1953 inició sus estudios en la Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena, en Valencia, bajo la dirección de Braulio Salazar. Al año siguiente ingresó a la Escuela de Artes Plásticas de Caracas hasta graduarse en ésta en 1958, año en que viaja a Europa para seguir cursos en técnicas gráficas e historia del arte, en Roma, París y Berlín Oriental. De regreso a Venezuela, se consagró a la enseñanza artística y en 1963 participa en la fundación del Círculo Galería El Pez Dorado, una asociación para promover el trabajo de los nuevos artistas. Entre 1964 y 1965 dirige el Centro Experimental de Arte de la Universidad de Los Andes y en 1973 enseña en el Instituto de Diseño Neumann-INCE, de Caracas. En 1976 es nombrado director de la GAN, institución museística creada este mismo año según proyecto elaborado por Miguel Otero Silva, Alejandro Otero y el propio Espinoza. Fue fundador y primer director del Instituto Superior de Artes Armando Reverón. Espinoza es autor de una extensa obra en pintura, dibujo y artes gráficas, que ha sido mostrada en exposiciones individuales realizadas en el MBA, 1959, 1961, 1963, 1972 y 1978; Sala Mendoza, 1965; MACC, 1976 y 1980; Galería Cinco, 1990. Obtuvo el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1986.

Bibliografía: www.bcv.org












martes, 15 de diciembre de 2009

Mauro Mejíaz (1930-2000)



Biografía y obras:

Nace en Biscucuy, pueblito del llano venezolano, el 22 de noviembre de 1930, de madre indígena y de padre de ascendencia italiana. Transcurre su infancia y parte de su adolescencia en el medio de las costumbres del llano.

Su madre analfabeta tenía mucho talento manual para la producción de artesanías como pequeñas esculturas de algodón y madera para los nacimientos. Murió muy temprano. Melania, su abuela, se encarga de la educación del joven Mauro después de un periodo de nomadismo que lo llevó a Guanare.

Siendo un niño de 13 años, huyendo de los constantes maltratos de su tía Juana, Mauro partió definitivamente de su casa, siguiendo un grupo de hombres que arreaban ganado. Se detuvo en Guácara cerca de Valencia. Allí conoció a Pedro Veliz, un bodeguero muy noble y que lo adoptó, lo puso a trabajar en el negocio, le dio casa y lo mandó a la escuela, siendo, pues, un personaje decisivo en la vida de Mejíaz. Seis años más tarde, en 1947, Veliz se traslada a Valencia donde abre un botiquín y se lleva consigo al adolescente, a quien se le dejaba tiempo para dibujar cuanto quería con la venia de esa figura paterna. Acá vale resaltar que en Valencia conoce al Prof. Carlos Campos quien le dio ánimos para estudiar pintura y es quien luego lo encaminara al mundo del arte llevándole a la escuela de Bellas Artes en Valencia, Carlos Campos era estudiante de la escuela de Bellas Artes siendo Braulio Salazar su maestro así mismo es quien lleva Mauro a conocer al pintor y profesor suyo Braulio Salazar en la escuela de Artes en donde este queda siendo su alumno.

Para sobrevivir, Mauro jugaba y apostaba al billar y otros juegos. "El dibujo -dirá Mejíaz- era para mí como el lenguaje, una cosa tan natural que nunca hubiera podido imaginar que pudiera ser una profesión". El adolescente Mauro, nutriéndose de estampas de libros escolares, de reproducciones de periódicos y revistas, ejercía al lado de varios oficios santuarios, el trazado de enseñanzas populares como los carteles o anuncios de las casas comerciales de Valencia. Su labor le permitirá reducir los años de obligatorio aprendizaje en la Escuela de Artes (1948-1952).

Enseña historia del arte en un colegio de monjas y se convierte en profesor asistente de la escuela con un modesto sueldo, además de mantener sus actividades como cartelista de cine, publicista, decorador de las carrozas de Carnaval y de eventos públicos religiosos, mientras devora toda la información que cae bajo sus sentidos sobre esoterismo, parapsicología y ciencias ocultas.

Hablando de su arte Mejíaz dirá:

“Mi único maestro, Braulio Salazar me enseñó la técnica y el dibujo a la perfección. Todavía conservo ese apego a la técnica no solo a nivel de acabado sino en la consistencia de la obra, en su perdurabilidad, el tiempo máximo en proporción a la materia con la que es realizada.”

Nota: es triste saber que acá en Venezuela no se disfruto de ese don de Mejíaz sino luego que ya siendo nacionalizado Francés momento en el cual empieza a surgir como pintor cuando las pintura que reposaban en la casa del Prof. Carlos Campos fueron recogidas y envidas a Mejíaz ya que hasta ese momento no poseían Valor alguno, pero Campos y su esposa Josefina como su Fieles Amigos y Compadres mantuvieron dichas pinturas en su casa hasta que este las envió a recoger mucho tiempo después, así mismo fue criticado al recibir el premio Arturo Michelena dado por la Fundación Ateneo de Valencia a este pintor debido a que era de nacionalidad Francés, pero sino fuera por ello jamás habría sido parte del mundo Artístico y no fuera tenido un lugar en la Fama de los Artistas plásticos del Mundo.

Sus esfuerzos empiezan a dar sus frutos. En 1952 Mejíaz presenta su primera exposición individual en el Hotel Carabobo de Valencia, expone en el Salón Oficial Anual de Arte Venezolano en el Museo de Bellas Artes de Caracas y obtiene dos meritorios galardones :el Premio de Pintura y el Premio de Escultura del Club de Leones en el Salón Arturo Michelena del Ateneo de Valencia.

Ya la operatividad de Mejíaz se hace indetenible: varias veces exhibe sus obras en el Salón Anual Planchart de Pintura. Sin embargo, su pintura comienza a alarmar y a ser incomprendida. Dos vertientes artísticas lo inquietan. Una de ellas deriva del muralismo mexicano, correlato de la revolución mexicana, dándose origen al nativismo del siglo XX en Latinoamérica de algún modo anunciado por el costumbrismo de la centuria anterior, se trata de una combinación sintética de la representación de lo autóctono etnográfico y la denuncia del orden social se había expandido por toda Iberoamérica con autores como Sabogal, Berdecio, Kingman, Guayasamín, Portinari, Cavalcanti, Berni y en Venezuela Héctor Poleo, Gabriel Bracho, Armando Barrios, César Rengifo, José Dávila, Carlos Cruz Diez y Mauro Mejíaz.

Onirismo

La otra corriente es onírica, imaginaria, cercano al surrealismo cuyos finos filamentos unen el cielo y la tierra. Gran parte de esta corriente de pintura desviaran en las próximas décadas hacia el surrealismo influido por Tanguy y Dalí. Mauro Mejíaz se recogerá sobre él mismo durante un periodo llamado " visceral ", porque las imágenes de su pintura son órganos y articulaciones internos. A pesar de la intensa actividad que despliega Mejíaz participando en numerosas exposiciones colectivas, lo llamarón en Barcelona para fundar y dirigir la Escuela de Artes Plásticas, a lo cual añade el encargarse de la página cultural del diario Antorcha. Sus lecturas están dirigidas hacia el esoterismo: Swedenborg, Madame Blavatsky, Novalis y otros autores como lo explica Alain Bosquet, a partir de 1955 aparece una obra muy personal que marca los jalones de un auténtico inicio de pintor.

Traduce sus aspiraciones profundas y determinara su técnica casi de una manera exclusiva en lo sucesivo e irrevocablemente. Mauro Mejíaz considera que el pincel es rey y que con una tenue capa de pintura tradicional puede expresar todo su mundo íntimo sin recurrir a artificios revolucionarios ni a pujas fáciles. Su novedad, y de ello es plenamente consciente, estriba en su inspiración onírica y no en el empleo de recursos chillones o extravagantes. En cuanto a su universo interior es tan imposible de comprobar como profusa su significación: es una visión tan original como incalificable para que pueda prevalecer ninguna apelación exclusiva, pintura fantástica que no responde a la definición de lo fantástico, surrealismo en disconformidad con sus divisas, pintura onírica que se contenta pura y simplemente de registrar los sueños.

Bibliografía: Wikipedia






miércoles, 9 de diciembre de 2009

Onofre Frías


Biografía y obras:

Nace en Venezuela, en 1953. Egresado de la Universidad Pedagógica Libertador y la Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas, este profesional y docente de las artes tiene más de 30 años consecutivos de experiencia creativa en la pintura, el dibujo, la escultura, las artes gráficas, performances, instalaciones y moda. Ha sido distinguido con numerosos premios: Bienal de Malta (Malta), Medalla de Oro en la I Bienal de Pintura del Caribe y Centro América, Santo Domingo (República Dominicana), y Primer Premio en salones nacionales, tanto en pintura como en dibujo, en varias oportunidades. Tiene varios cientos de exposiciones individuales y colectivas en su haber, incluyendo una individual en el Museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber (MACSI), uno de los más importantes museos de América Latina; también ha expuesto en Colombia, México, Canadá, Estados Unidos, Alemania, España, Francia, Italia y Corea, entre otros países. Está representado nacional e internacionalmente en importantes museos, Universidades, Bancos y colecciones privadas.

“La obra de Onofre Frías contempla y encierra una motivación humanística recuperadora de la noción de la cultura local a partir de imágenes irremediablemente autosuficientes y universales. Su espíritu humanista revive ciertas ideas y fórmulas que le han permitido emancipar la forma del fondo, llegando hasta aspectos esenciales de su propuesta, donde se unen, paradójicamente, diferentes recursos formales y la idea que tiene del mundo y de la naturaleza.

En ese sentido, encontramos un concepto contrapuesto que va de lo racional a lo emocional, o sea, de la razón a la intuición. Proceso que Frías califica como de problematizar el espacio. El se ha planteado resolver sus asuntos artísticos a partir de una visión etnoplástica, o sea, la identificación de la esencia de su cultura mestiza local con una concepción planetaria del arte y del pensamiento. Se propone, a si mismo, ordenar el caos y caotizar el orden, en el sentido de limpiar, visual y conceptualmente, el estereotipo que tiene de lo caribeño fuera de las fronteras de la cultura mestiza del Caribe.”

Bélgica Rodríguez











miércoles, 2 de diciembre de 2009

Gabriel Bracho



Biografía y obras:

Nació en Los Puertos de Altagracia (Edo. Zulia) el 25 de mayo de 1915 y murió en Caracas el 6 de marzo de 1995.

Gabriel Bracho fue el segundo de diez hermanos y llegó a convertirse en un importante artista plástico, catalogado como el Gran Muralista de Venezuela.

Caricaturista desde los doce años de edad, Bracho se inició en el estudio de las técnicas y el dibujo en el Círculo Artístico del Zulia, en 1932. Cuatro años después, se trasladó a Caracas donde se desempeñó como estudiante regular de la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas, al tiempo que realizó caricaturas políticas para el semanario humorístico Fantoches.

Entre 1939 y 1942, el zuliano realizó estudios en la Escuela de Artes Aplicadas de Santiago de Chile. Durante esta época la política cobró gran importancia en su vida y en su obra, y descubrió la fuerza expresiva del arte como medio social de lucha. El contacto con el muralismo mexicano, especialmente con las técnicas e ideas de David Alfaro Siqueiros, incrementó su concepción de la trascendencia social del arte.

La obra de Bracho está llena de un gran realismo, enfatizado por pinceladas vigorosas y fuertes contrastes expresados en el color y la forma.

Durante su formación artística, Gabriel Bracho viajó por Europa y Latinoamérica. En 1851, expuso en el Museo de Bellas Artes de Caracas, y en 1957, exhibió su obra en la Sala de la Amistad Internacional del Museo Nacional de Artes Plásticas (Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México). Asimismo, participó en exposiciones individuales y colectivas en Hungría, Bulgaria y Rusia.

En 1958 fundó, junto a otros artistas venezolanos, el Taller de Arte Realista (TAR) para promover este estilo y darle carácter popular.

La temática de sus obras se pasea, a partir de la década de los sesenta, por el folklore y la historia, sin dejar de lado el compromiso social.

En 1976, ganó el premio en la Exposición de Pintura Realista Comprometida, en Bulgaria.

Algunas de sus obras son: Venezuela, Lino Clemente y su tiempo, Boyacá, esta última ubicada en el Palacio de Miraflores, en Caracas

Bibliografía: www.mipunto.com